Es muy lindo el río Limay, ayer lo nade desde Isla verde hasta Río Grande, y subí hasta La Pala por un tramo lleno de algas, me dio muchisima impresión, pero me la banque y me sentí "aspirina"(como le dicen los neuquinos) otra vez.
Si! efectivamente. Si hay algo que me faltaba de esta temporada de trabajo en Neuquén es haber tenido esta confirmación a mis sospechas: Mi compañero de puesto me drogó.(¡!). Siempre tuve la sospecha mas fiquei com a dúvida. Fue confirmado el pasado jueves, mientras realizaba mi labor en dicho club de la capital neuquina.
Hablando de este temita de los estupefacientes que tanto nos evoca cuando nos toca compartir la tarde en "puesto 1" por la escasa afluencia de bañistas, logre la confesión por propia iniciativa de él y después de un mes aprox. seguida de mi "yo sabia!!!".
Todo acaeció una tarde de sábado soleado que nos encontró trabajando a orrillas del Limay ya citado, en un club de empleados estatales y compartiendo el puesto. Entiendase por "nos" J. y yo.
Pegamos onda en seguida y por ese olfato que tenemos los del palo, en seguida nos dimos cuenta tarde de lo que estabamos hablando. Como siempre comienza como chistes hacia un tercero, comentarios impersonales, juegos con el lenguaje hasta que se torna autobiográfico, y hasta puede resultar en una relación comercial, aunque no fué este el caso.
Trás haber estado toda la tarde muy monotemáticos y yo querer continuar en su compañia lo invité a comer un asado con Madre y M. Fué un clima ameno y de mucho diálogo. Penélope abatida por una oleada de fracasos que se venían reitarando en el plano laboral, traiciones, golpes y mucho de lo afectivo pegando duro en la roca. Después de decir varias veces que no iba a salir esa noche, que no daba, que tenía que viajar hasta Cipo y ya no pasaria el colectivo, y J. insistir que si, que salga y baile (uso mucho la palabra bailar y me quedo resonando como un eco en la cabeza), J. y yo nos fuimos a caminar por el inmenso predio del club, que solo esa noche fue tan grande.Roto el encanto volvio a ser el "parquecito". Lo que no puedo recordar es si esto fue antes o después de J. convidarme jugo de su botella.Haciendo deducciones sobre mi estado, fue después.
De cualquier modo lo importante no está en los detalles sino en el hecho concreto que desmiente mis risas y reafirma los mitos de mi abuelo materno sobre la botellita de contenido dudoso.
Anyway, fue un oportuno suministro de MDA por parte de mi compa. Me hubiese decepcionado un poco, debo confesar, que solo haya sido un juego de palabras ( o jugo de palabras) las que me prendieron rumbo al flote.
No es mi intención contar mi consecuente encuentro con N. y como me pegó hasta el día de hoy.
Detrás de cada guardavidas hay um monte de historias para recordar y muy pocas para contar.
Una historia aparte fue también la de hoy en el Limay traicionero al cual sin embargo quiero en un aniversario traicionero del día de los guardavidas (de los simplemente eso y de los traicioneros también).
sábado, 10 de febrero de 2007
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