miércoles, 28 de febrero de 2007

Me acordé de lo que hablabamos con C. y M. en casa de C. fumadas: de que hay gente que es muy buena para contar anécdotas y que es todo un arte retórico que implica muchas técnicas, aveces ignoradas por los frecuentes contadores y que nosotras nunca contabamos por el tema este de que siempre pensas que no va, que no es "una anécdota", y que es toda una desición exponer tu experiencia a modo de anécdota. Siempre pienso que no vale la pena, y además tenés que esforzarte mucho para que quede bien y darle un buen final, por otro lado tiene que ser oportuna,tener una duración correcta, adecuarse al contexto y por supuesto referirse al tema de conversación del momento.
Igualmente me voy a estar observando porque puede ser que yo sea una tipica contadora de anécdotas pero lo haga por las noches a escondidas y alcoholizada, siempre a extraños que luego no pueden hacerme recordar que soy justamente eso, una típica contadora de anécdotas de los que hablabamos con C.

Repruduzco diálogo con una amiga de Rosario:

ella: amores por alla?

yo: no, sexo y desiluciones
yo enamorada de uno que no, y uno enamorado de mi que no. un quilombo

ella: huuu, pero por lo menos buen sexo?

yo: si
pero escaso.
jajaja

ella: jajajaja.

No hay comentarios.:

hoteles