jueves, 6 de diciembre de 2007

nada

Nada.
Tengo un abanico rosa que no sirve para nada. Nada.
Nada, con el puedo mover el aire de un lugar hacia otro. Nada.
Nada, mi papá viene desde muy lejos y me regala una lechuga envuelta en una bolsa plástica amarilla y nada.
Le digo que no me importaría que se muera, quizás hasta yo este muerta y nada.
A los que nos gusta escribir ahora no nos importa nada lo que hicieron los buenos escritores del siglo pasado. Escribimos en internet y usamos mal los tiempos verbales porque no nos importa nada.
Somos incultos y no deseamos aprender a componer. Empezamos las frases "....nada" y no nos importa sentirnos orgullosos de nuestras creaciones porque el arte nada.
La estética nada.
Los conceptos nada.
Lo bello nada.
Todo nada.
Y cuando nos cansamos de hacer algo, nada, miramos la tele.

No hay comentarios.:

hoteles